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Liam, el joven sin rostro.

Una tarde, Braelynn, una chica muy hermosa de cabello largo castaño claro y ondulado estaba sentada tranquilamente en la banca de un parque mientras leía un libro y tomaba un café en su termo. El clima era otoñal, hacía un poco de viento y el suelo hacía ruido, pues las hojas de los árboles color cobre iban cayendo mientras eran arrastrados por el viento.                  De repente, el viento se hizo más fuerte y le quitó el gorro gris que ella traía puesto, por lo que ella trató de alcanzarlo. Tuvo que correr unos metros hacia él, lejos de la banca donde estaba leyendo. En eso, un muchacho que traía puesta una máscara color blanco con un rostro sonriente, alto, de piel caucásica con unos pantalones negros y gabardina negra, le alcanzó el gorro del suelo y se lo entregó. A ella le pareció haber visto al muchacho en algún otro lugar antes, por lo que empezaron a conversar. La plática duró alrededor de dos hor...

Mi alter ego.

  El alter ego, según la RAE [1] , literalmente significa que es el otro “yo”, puede ser ficticio o real. Ella apareció a los 20 años, en mi adolescencia tardía. Ella es el modo legendario de mí misma. El punto extremo. Mi némesis. La mugre de mi uña… en fin, demasiadas metáforas. En este punto de mi edad, fue cuando descubrí que todo se rompió en mí. Por medio del psicoanálisis, mi psicóloga hizo que cavara más profundo en mi mente para saber el porqué de mi ansiedad por comer, el porqué de mi obesidad mórbida, el porqué de mi inexplicable enojo y miedo hacia los hombres, el porqué de mis inseguridades, el porqué de la ausencia constante de la figura paterna aun estando en casa, el por qué me sentía desmerecedora de tener un novio, el porqué del placer temporal de consumir pornografía (nada ligera, pues en este punto, ya no estaba conforme con lo que estaba viendo), lo que me orilló a esconderme de la sociedad y tener otra identidad en redes sociales (por esa razón, si ustedes ...

Cuando un amigo felino se va.

                                                                                            Spinelsun.    Desde el título podría anticipar que, si ustedes, amigos míos, no son fans de los gatos... pasen ustedes de largo y visiten otro blog, puesto que, el contenido del mismo va a estar cargado de anecdotarios y emociones encontradas con las vivencias que tuve por dieciséis largos años "todo por un (pinche) gato", citando a una examiga. Debo entrar en contexto primero de cómo apareció Spinelsun a mi vida... Cuando tenía diecisiete años, iba en sexto semestre del Bachilleres y en ese entonces, asimismo acudía a un curso de radio y televisión en la escuela Raúl del Campo donde, además, me enseñó doblaje el pr...