Ir al contenido principal

Mi nutrióloga y yo. Tomando el reto de vuelta...

Tenía obesidad tipo 3, llegué a pesar 125kg a los 20 años...

A los 20 con 125kg.


Yo había bajado 53kg en 2 años con ayuda de mi psicóloga y mi nutrióloga, antes de que entrara a la universidad. Cuando entré a hacer mi carrera, durante 6 años recuperé 18kg de los 53 que había bajado. Pero en ese entonces había dejado de ver a mi nutrióloga porque me había estancado cuando llegué a pesar 71kg. Como pensé que el método con ella ya no funcionaba, se me hizo fácil independizarme de ella y seguir mi camino sola.

A los 22 con 71kg.

En ese caminar, me fui enfocando poco a poco en mi carrera y me fui abandonando a mí misma. Realmente siempre he sido una mujer desordenada, me gusta mucho dormir y soy muy perezosa. Es por esa razón por la que me justificaba que el levantarme temprano solamente es para arreglarme, desayunar e ir a la escuela y mi hábito de hacer ejercicio se fue quedando poco a poco en segundo plano.

De igual manera, mis hábitos alimenticios eran, de alguna manera, buenos en el sentido en que las cosas que se me antojaban, los podría consumir una o dos veces a la semana. Pero poco a poco fui haciéndome más permisiva y he comido lo que se me ha antojado durante la semana, modificando -de plano-, el hábito alimenticio al que estaba acostumbrada para bajar de peso.

Así me veo actualmente. Pesando 88kg en diciembre de 2015.
Parece que en esta foto no subí mucho. Sin embargo, cuando regresé con mi nutrióloga en 2014, y aunque seguía en mi carrera (casi la termino en estos momentos), en lugar de bajar constantemente como antes, sucedía poco y lo volvía a recuperar. Volví a culpar a los demás y a las circunstancias y me di cuenta, asimismo, que yo solita me he metido el pie. Nunca fui estricta, ni siquiera cuando bajé los 53kg porque sí me otorgaba permisos, pero muy pequeños y después retomaba. Pero ha sido una lucha constante, e incluso mi nutrióloga me preguntaba: "acuérdate, ¿qué era lo que solías hacer?"

En primera, tenía más tiempo disponible. Aunque tomaba cursos antes de entrar a la universidad, siempre podía planear y preparar mis alimentos, además de hacer ejercicio 5 ó 6 veces a la semana. En segundo lugar, siempre me motivaba y era constante, con ayuda de la psicóloga. En tercer lugar, no tenía novio y estaba en el proceso de amarme a mí misma, por eso tenía más tiempo conmigo misma para enfocarme en mis proyectos de vida.

Actualmente, el que es mi segundo novio, me ha apoyado bastante, hablado conmigo para reflexionar cada vez que tropiezo -aunque luego ponga caras por orgullosa, quizás-, pero todos sus discursos siempre han sido: "oblígate", "no desistas", "vas muy bien, keep going",  "el peor enemigo de Casy, es Casy. Debes cambiar tú", entre otras cosas... y tiene toda la razón.

En noviembre de este año, hace más de 15 días me llevé el susto de la vida: 90.4kg... Reconocí que efectivamente la regué comiendo y haciendo poco ejercicio, modificado mi dieta de plano. Lo que me dolió es que mi hermano menor había bajado un kilo pero comiendo lo mismo que yo el fin de semana que había pasado antes de ir con la nutrióloga. Cuando ella me comparó con él, de plano sí me enojé: "¡¿Entonces tengo que bajar a base de papitas y refresco como lo hizo él?! ¡Pero es hombre!"

Al final, aclaré las cosas con mi doctora porque ella pensaba que toda la familia comemos juntos a una hora, pero no es así: mi hermano y yo sólo comemos juntos los fines de semana. Pero el resto de los días toda la familia come a diferentes horas. La mayoría de las veces he comido sola. Le pedí a mi nutrióloga que no me comparara con él porque eso no me ayuda, al contrario, me desmotiva. Llegamos al acuerdo de que yo le mandara a ella fotos de cada cosa que comiera durante una semana a su whatsapp... así que lo publicaré aquí en mi siguiente blog.

Continuará...

P.D: tengo una cuenta en Instagram, el cual es espejito3spejito. ¡Síganme!

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Mi alter ego.

  El alter ego, según la RAE [1] , literalmente significa que es el otro “yo”, puede ser ficticio o real. Ella apareció a los 20 años, en mi adolescencia tardía. Ella es el modo legendario de mí misma. El punto extremo. Mi némesis. La mugre de mi uña… en fin, demasiadas metáforas. En este punto de mi edad, fue cuando descubrí que todo se rompió en mí. Por medio del psicoanálisis, mi psicóloga hizo que cavara más profundo en mi mente para saber el porqué de mi ansiedad por comer, el porqué de mi obesidad mórbida, el porqué de mi inexplicable enojo y miedo hacia los hombres, el porqué de mis inseguridades, el porqué de la ausencia constante de la figura paterna aun estando en casa, el por qué me sentía desmerecedora de tener un novio, el porqué del placer temporal de consumir pornografía (nada ligera, pues en este punto, ya no estaba conforme con lo que estaba viendo), lo que me orilló a esconderme de la sociedad y tener otra identidad en redes sociales (por esa razón, si ustedes ...

El reto de la semana con mi nutrióloga. Día 2.

Cas: Me regalaron un jugo verde. Nutrióloga: ¿Y cómo lo prepararon? C: Es como el jugo del día anterior. Es similar al que tú me recetas en diciembre (piña, perejil, toronja y apio), sólo que le agregan xoconostle y nopal. N: Ok, no hay problema. 2 HORAS MÁS TARDE ESA MISMA MAÑANA... C: 1 vaso de melón, 1 vaso de café con leche deslactosada y un Stevia; una torta con frijoles (se acabó la mayonesa) con una rebanada de pechuga de pavo, queso oaxaca y chiles en escabeche. ¡Ah! Y tiene medio aguacate porque aún no he comprado jitomate. N: No. Sólo pan sin frijoles con la pechuga y un poco de chile. No se pone queso oaxaca ni tanto aguacate. Sólo un pedazo chico. Y si le llegas a poner un poquito de mayonesa light... C: La mayonesa light sabe horrible. Hoy iré a comprar eso y jitomates. N: Si te sabe fea, compra Mc Cormick. Entonces la torta sin frijoles, ¿entendido? Y sin queso oaxaca. Sólo con mucho jitomate, lechuga y cebolla. C: ¿De plano? Antes sí me dejabas co...

El reto de la semana con mi nutrióloga.

Como les comenté en el blog anterior, antes de que fuera diciembre, mi nutrióloga me retó a mandarle fotos de cada cosa que estaba comiendo a su whatsapp. Ella me fue corrigiendo cada error. Ahí les va la conversación acerca de cada foto. Día 1. Cas: Es un jugo verde de 1/2 litro y una ensalada grande para toda la tarde. Nutrióloga: Oye, ¿y qué tanto tiene tu ensalada? Porque las zanahorias sólo las puedes comer, máximo, 2 veces a la semana. Cas: Tiene un buen de cosas: lechuga, 1/2 taza de pasta (aprox.), pollo, pepino, piña, germen, champiñones, ajonjolí negro, aderezo de tamarindo y le puso tortilla tostada pero eso es lo que co mo en toda la tarde. Y el jugo verde se parece al que recetas en diciembre, pero también trae xoconostle y perejil. Nutrióloga: Ok, pero si comes pasta, no comes tortilla. Es una u otra cosa. Cas: Ok, le quito la tortilla... Nutrióloga: ¡Sí! Y buen provecho... ¿La piña es fresca o en almíbar? Cas: Es en almíbar. Nutrióloga: Porque en almíbar no ...